jueves, 25 de agosto de 2011

Gente que quiere trabajar por el Hospital


Nota presentada el 4 de abril  de 2011, solicitando la creación de un grupo de trabajo. Aun no tuvo respuesta formal ni fue tratada en el CATA, RyP-Tornú atento a la necesidad votada en asamblea de la creación de comisiones de trabajo para revitalizar nuestro hospital, publica en Conciencia Gremial los fundamentos de este pedido.

Bs. As. 04 de abril  de 2011
Sr. Jefe del Servicio Cirugía General
Hospital General de Agudos “E. Tornú”
Dr. Alberto Gild
 
Motivo:
Creación de Grupo de Trabajo “Cicatrización y
Cuidado Integral de Heridas Crónicas”

De mi consideración:
                            Me dirijo a Ud. y por su intermedio a las autoridades pertinentes, a fin de solicitarle se analice la propuesta de creación del Grupo multidisciplinario de atención de “Cicatrización y Cuidado Integral de Heridas Crónicas”.
                   No escapa a su conocimiento ni al de los Sres. Jefes de los Departamentos de Cirugía y Consultorios Externos, las innumerables dificultades que surgen para la atención de pacientes con heridas crónicas dado su progresivo aumento, en los consultorios de Cirugía vascular, Plástica, Nutrición, Dermatología, Guardia, Internación, etc. Se trata de pacientes con complejidad creciente,  que no sólo presentan patología vascular, sino  que requieren un adecuado manejo de terapia avanzada de heridas crónicas de origen multicausal.

Nuestro  Hospital, dispone de los Recursos Humanos y materiales necesarios para encarar este desafío, pero por diferentes motivos, se encuentran dispersos y su desconexión los hace poco eficaces. Precisamente, la falta de un médico a cargo del sector de curaciones, ha cuestionado la permanencia de dicho sector, en funcionamiento.

Actualmente, la cicatrización o el cuidado avanzado de heridas, está tomando características de una especialización verdaderamente multidisciplinaria.

Los distintos ámbitos académicos han desarrollado este concepto, de tal manera, que en congresos y publicaciones puede verse la constitución de mesas, simposios y aún sociedades científicas que agrupan varias disciplinas en torno a la “cicatrización” (Sociedad Argentina de Cuidado de Heridas). A modo de ejemplo, podemos citar que uno de los últimos relatos del Congreso Argentino de Cirugía, fue dedicado a este ítem.
Como Secretario Científico del Grupo Internacional de la Compresión (GIC) he tenido a mi cargo la concreción de este tipo de reuniones multidisciplinarias, con diabetólogos, cirujanos plásticos, dermatólogos, clínicos, hemoterapeutas, kinesiólogos, etc. También el Colegio Argentino de Cirugía Cardiovascular, ha incorporado el tema a sus comisiones de trabajo, extendiendo el concepto limitante de “pie diabético” a la terapia avanzada en heridas.
Por todo lo expuesto le solicito a usted considere mi propuesta de reorientar los recursos disponibles a fin de crear un Grupo de Trabajo Interdisciplinario de Cicatrización, para prevención, tratamiento, docencia e investigación de heridas crónicas, el que integre a profesionales de otras disciplinas para trabajar conjunta y simultáneamente en pos de cubrir dicha demanda.

Dicho grupo se  conformaría por los mismos médicos de las especialidades conexas, que actualmente, en una red solidaria e informal, ya estamos tratando a estos pacientes y el recurso físico para desarrollar esta actividad está actualmente disponible en el pabellón Torello para curación de heridas.
Hacerlo como equipo multidisciplinario, sin lugar a dudas, sería más práctico, seguro, oportuno y económico. Nuestro Hospital cuenta para ello con los recursos humanos y materiales necesarios y suficientes que no implicarían n ningún tipo de nueva inversión en aparatología e insumos ya que se cuenta con ellos actualmente.

Desde el punto de vista de los recursos humanos, los siguientes profesionales ya han acordado su participación:
  •  Cirugía Vascular, Flebología y Linfología, Diagnóstico vascular por EcoDoppler-Color: Dr. Guillermo G. Rossi.
  •  Servicio de Nutrición-Diabetología: Dra. Marta Calvagno, especialista de reconocimiento Nacional e Internacional en “Pie diabético”
  •  Servicio de Dermatología: Dras Graciela Fernández Blanco y Laura Cortés
  •  Servicio de Infectología: Dras. Adriana Cagnoni, Diego Russo y Viviana Rodríguez
  •  Servicio de Kinesiología: Lic. María Ester Zisk, experta en DLM, drenaje linfático manual y rehabilitación vascular, debridamiento de planos.
  •  Sector de Cirugía Plástica: Dr. Justo la Torre y equipo como interconsultores.
  •  Servicio de Hemoterapia: Dr. Silvio Rosell. Servicio pionero en Argentina en la aplicación de plasma rico en plaquetas (PRP), procedimiento que en forma autóloga, permite que el paciente reciba un concentrado de factores de crecimiento de su propia sangre. El procedimiento se realiza en nuestro Hospital desde hace largo tiempo, con médicos y técnicos de hemoterapia con una vasta experiencia en su ejecución.
  •  Enfermería Sector Curaciones: Licenciadas en Enfermería Sras. Isabel Núñez y Micaela Inés Simes, constituyen un valioso y escaso recurso humano, por sus conocimientos, dedicación y por el aprecio que por ellas tienen los pacientes.
 Si este  personal afectara una proporción de las horas de cada servicio para trabajar en conjunto y simultáneamente, el beneficio resultaría múltiple:
Ø      Para el paciente: reduciría sus visitas a una sola consulta integral, lo que mejoraría la calidad y rapidez de su atención
Ø      Para el profesional actuante: optimizaría el tiempo que dichas interconsultas ocupan actualmente por la falta de comunicación directa entre los especialistas.
Ø      Para cada servicio: contaría con un espacio de derivación específico para estos pacientes
Ø      Para el Hospital: en la revisación de cada especialista, se vuelve a retirar la curación, generando esto, un gasto humano y material innecesario, evitable con la evaluación simultánea.
Ø      Para la Región Sanitaria: Se transformaría en el único Centro de referencia sobre esta especialidad en nuestra Región Sanitaria.

La patología flebológica convencional genera un alto número de consultas que puede ser resuelta en centros o consultorios de menor complejidad y su derivación permitiría concentrar los recursos disponibles en nuestro hospital para la mejor asistencia de los pacientes con heridas crónicas y para cuya resolución, casi no existen otros grupos multidisciplinarios en los Hospitales Públicos de la Ciudad de Buenos Aires, a excepción hecha del existente en el Hospital Argerich, dirigido por la Dra. Silvia Gorosito, que se ha ofrecido a asesorarnos y aportar su experiencia.

Desde el punto de vista de los recursos materiales, contamos con el Consultorio de curaciones del Pabellón Torello, P.B., preparado con 3 sillones adaptados especialmente para el tratamiento de lesiones de miembros inferiores, separados por sendos biombos, lo que agiliza la atención paralela de varios pacientes. El resto de los recursos son los propios de cada sector involucrado.
Es imprescindible recordar que esta patología afecta fuertemente a los pacientes  en situación de pobreza, transformando en irreversible el círculo de empeoramiento de su enfermedad, su calidad de vida y su exclusión social por lo que el rol del Hospital Público es fundamental, como ineludible custodio solidario y desinteresado de la salud de los que menos tienen y más necesitan.

Basado en lo expuesto, en la experiencia internacional y la de otros países Latinoamericanos (Chile y Brasil), donde quedó ampliamente demostrado su impacto positivo sobre la Salud Pública y teniendo en cuenta que sería de los pocos en el país, estructurado en un Hospital Público,  escuela y referente de alta calidad para la prevención, tratamiento, docencia e investigación de esta Patología, es que considero trascendente y factible este proyecto

Sin más, esperando su aprobación para la elevación al CATA de este proyecto, de creación del grupo de trabajo interdisciplinario “Cicatrización y Cuidado Integral de Heridas Crónicas”, quedo a su disposición para cualquier consideración o sugerencia.
Lo saludo muy atentamente.  
Dr. Guillermo Gustavo Rossi                                                                            

Con copia a la Filial Tornú AMM y  a Subdirección


domingo, 3 de julio de 2011

Guardias de 12 horas en Córdoba


Médicos residentes tendrán más descanso

La cartera sanitaria acordó reducir el tiempo de guardia a 12 horas. Pero advierten que si no se aumenta la cantidad de médicos de planta, quedarán muchos “baches” de atención en los hospitales públicos.

Guardias de 12 horas y equiparación de las becas nacionales con las provinciales son algunas de las promesas que la Asamblea de Médicos en Formación se llevó del Ministerio de Salud de Córdoba.

Lo que ellos advierten es que al reducir su carga horaria lo que aumentará serán los “baches” en la atención de los pacientes, ya que, según estos médicos residentes y concurrentes, cumplen funciones y tienen responsabilidades que van más allá de sus obligaciones formativas. 


Carta de un residente


Carta escrita por un médico residente de 2do año de un hospital público 
de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Como se sentiría si supiera que quien conduce el ómnibus del transporte escolar de su hijo hace 24 horas que no duerme por estar conduciendo?
¿Estaría contento de mandar a su hijo a una escuela donde los maestros o profesores llevan más de 30 horas de trabajo ininterrumpido?
¿Volaría despreocupada si supiera que el piloto del avión en el que viaja durmió menos de 8 horas las últimas 72 horas?
¿Permitiría que el veterinario realice una cirugía a su  mascota sabiendo que lleva trabajando más de 30 horas sin dormir y que se alimento por última vez hace unas 18 horas?
¿Es seguro que la gente transite las calles de una ciudad, deambulando o en vehículos, sin haber dormido las ultimas 24 horas? ¿Usted estaría seguro?
Por que motivo entonces permitimos que nuestros médicos lo hagan?
Acaso son seres superiores capaces de soportar el sueño de manera prolongada sin inconvenientes?
¿Nos engañan cuando, estos mismos médicos, nos aconsejan dormir más tiempo para poder sentirnos mejor?
Estamos siendo atendidos por profesionales sumamente estresados, mal dormidos, mal comidos y en muchos casos malhumorados por las circunstancias en que trabajan.
No me refiero solamente al hospital publico, me refiero a casi la mayoría de los centros de salud argentinos, tanto públicos como privados y con alto prestigio.
¿Usted sabe que es un médico residente?
Un médico residente es un profesional que después de obtener con muchísimo esfuerzo su titulo de médico decide realizar una especialidad de la medicina, un postgrado, una beca, etc.
Para poder acceder a este privilegio anualmente se rinden concursos y de acuerdo al resultado una minoría ingresa al sistema de residencias médicas.
La residencia médica esta reconocida en casi todo el mundo y desde hace varias décadas como el mejor sistema de formación de médicos.
Este sistema consiste básicamente en un trabajo formativo que en el mejor de los casos recibe un escaso sueldo.  Si, en el mejor de los casos. Hay médicos que trabajan muy duro durante varios anos sin percibir un solo centavo.
La residencia dura entre tres y cinco anos, dependiendo del hospital donde se realice y la especialidad médica en que el médico ha decidido formarse.
En promedio se trabaja entre 8 y 15 horas por día, mas 4 a 12 guardias mensuales (dependiendo del hospital y la especialidad). Esto quiere decir que por ejemplo 8 veces al mes estos médicos no vuelven a su casa a dormir para quedarse trabajando hasta el final de la jornada del día siguiente. Para ser mas práctico, el profesional ingresa al hospital a las 8 de la mañana y se retira a las cinco de la tarde del otro día (con suerte), muchas veces sin tocar un colchón.
Según la ley 11.544 de jornada de trabajo, en su artículo primero, la jornada de trabajo  no podrá exceder las 8 horas diarias o 48 horas semanales.
¿Por que esta ley no se aplica a los médicos que trabajan, entre 70 y 120 horas semanales?
Esta introducción acerca de la residencia  es porque son ellos, los médicos residentes, estos jóvenes trabajadores, mano de obra barata, quienes se ven apretados entre una voz grave que les dice que deben seguir trabajando porque esa es la única manera de llegar a ser un gran médico y la otra voz, voz casi inescuchable de los pacientes que necesitan un médico entero, despierto, lucido, coherente.
Resulta curioso pensar que son los médicos quienes estudian la fisiología del sueño y su relación con las demás funciones del organismo, son ellos quienes conocen con más certeza las consecuencias del no dormir.
Ya sin abocarme al padecimiento del médico, me voy a detener unas líneas en subrayar que quienes realmente se perjudican son los pacientes.
Todos sabemos que si estamos mal dormidos o mejor dicho no dormidos, nos desempeñamos con menor y peor rendimiento que si hubiésemos descansado correctamente. El médico es un profesional que al trabajar con personas (con su salud o su enfermedad) desempeña un trabajo que considero de riesgo y de extrema responsabilidad, de manera que al cometer un error el resultado es muchas veces nefasto.
Por ejemplo,  una cuenta numérica mal hecha puede hacer que el paciente reciba mas dosis de un determinado fármaco, por ejemplo 100 veces mas (los errores con decimales son muy frecuentes) y ocasionarle  lesiones irreparables y muchas veces la muerte. Este tipo de errores ocurren a diario y son cometidos por excelentes profesionales.
Intento dirigirme a aquellos médicos que creen en el derecho de piso, a los que piensan que en la residencia te pagan por aprender, a los que dicen que hay que vivir la residencia para hacerse fuertes, a los que dicen que el residente no debe dormir, comer ni ir al baño porque debe aprovechar el tiempo al máximo, a los médicos que piensan que su profesión  es superior a los demás trabajos, a los que creen que por el hecho de ser médicos son superiores a las demás personas, a las personas en general que piensan que el médico se debe en todo momento al paciente. A todos les digo que los médicos somos personas, somos trabajadores y  debemos trabajar bajo las mismas leyes que las demás personas, por nuestro bien pero fundamentalmente por el de nuestros pacientes.
Lo preocupante de este siniestro régimen es que somos nosotros mismos quienes imponemos las reglas de trabajo, quienes aceptamos con pasividad las condiciones en que trabajamos, acostumbrándonos a esta cruel hostilidad que no hace mas que deteriorar con el pasar del tiempo, las inmensas ganas de ejercer la medicina que tenemos cuando comenzamos a ser médicos.
Me despido diciéndoles que no intento con esto, desprestigiar a los médicos ni mucho menos, sino resaltar que necesitamos un cambio urgente.
Soy partidario de que los médicos tengamos una sólida formación académica, intelectual y personal y para ello necesitamos trabajo, estudio y tiempo para el ocio.
Soy médico residente, amante de esta rica y apasionante profesión y es por eso que la defiendo.